Puebla se ubicó en el octavo lugar nacional en crecimiento del empleo, luego de registrar más de 6 mil 700 puestos de trabajo entre enero y septiembre de 2026, informó Raquel Medel Valencia, subsecretaria de Empleo e Inspección.
Durante una conferencia de prensa, la funcionaria destacó que, de acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), tan solo en septiembre se generaron 3 mil 134 empleos en la entidad, lo que contribuyó al crecimiento laboral registrado durante los primeros nueve meses del año.
“En 2026, en septiembre se tuvo un crecimiento en empleo, de acuerdo con el IMSS, 3 mil 134 empleos. De enero a septiembre, más de 6 mil 700 empleos”, señaló.
Puebla busca fortalecer el empleo formal
Pese al avance en la generación de puestos de trabajo, Raquel Medel Valencia reconoció que Puebla enfrenta retos importantes en materia laboral, particularmente por la elevada tasa de informalidad.
De acuerdo con lo expuesto por la subsecretaria, la informalidad laboral en el estado se sitúa en 70.3 por ciento, situación que representa un desafío para garantizar que más personas tengan acceso a empleos con prestaciones y seguridad social.
Ante este panorama, indicó que el gobierno estatal impulsa estrategias de capacitación y certificación de competencias laborales para mejorar las oportunidades de acceso al empleo formal.
Capacitación y certificación, estrategias para generar empleos formales
La funcionaria explicó que entre las acciones en marcha se encuentran proyectos enfocados en el desarrollo y reconocimiento de las competencias de las personas trabajadoras, con el objetivo de fortalecer su incorporación al mercado laboral formal.
Asimismo, señaló que más de 600 mil personas se encuentran dentro de la formalidad laboral, aunque no precisó el periodo de referencia de esta cifra.
“Se está trabajando con proyectos como el de competencias para que nos ayude y apoye en el crecimiento del empleo formal”, concluyó.
Con estos resultados, Puebla busca mantener el crecimiento de su mercado laboral y ampliar las oportunidades de empleo formal, en un contexto en el que la informalidad continúa siendo uno de los principales desafíos económicos y sociales del estado.


