IMPACTO REAL
Gaby se mete a la pelea; que nadie se acomode en la silla
Por Alejandro Rodríguez
En Morena ya empezó el deporte favorito de la temporada: sonreír para la foto mientras cada quien calcula cómo quedarse con la candidatura. Todos compañeros, todos unidos y, por supuesto, todos convencidos de que el bueno es uno mismo. Qué bonita familia.
Entre los perfiles que aparecen rumbo a 2027, Gabriela “La Bonita” Sánchez merece atención. Su apuesta por recorrer colonias y encontrarse con los vecinos tiene sentido político: para aspirar a gobernar una ciudad, primero hay que escucharla.
Y en ese terreno, Gaby está haciendo su parte. Los encuentros vecinales y las jornadas comunitarias le permiten acercarse a las preocupaciones cotidianas. Ahí veo uno de sus aciertos: construir una relación que vaya más allá del saludo y la fotografía.
Las láminas de CE Research la colocan con 16% de preferencia por la candidatura, 27% que la considera buena candidata y 69% que la percibe honesta. Cada pregunta mide algo distinto, pero juntas muestran que hay una parte de los capitalinos que la ve con buenos ojos.
Mi lectura es que Gabriela tiene una oportunidad seria. Hay simpatía, una imagen favorable y trabajo de cercanía sobre el cual construir. Está haciendo match con sectores de la ciudadanía y tiene argumentos para entrar de lleno a esta pelea política.
La candidatura todavía tendrá su historia. Por ahora, “La Bonita” tiene con qué competir y motivos para seguir caminando.
José Chedraui Budib registra 17% de preferencia, 26% como buen candidato y 61% en percepción de honestidad. Tiene respaldo, desde luego. También tiene algo que los demás no cargan de la misma manera: la responsabilidad de gobernar hoy.
A Pepe le corresponde responder por lo que funciona y por lo que sigue pendiente. Desde la presidencia municipal, las aspiraciones futuras se evalúan con los resultados presentes. El cargo da visibilidad, pero también deja menos espacio para las excusas.
Y conviene recordarlo: tener buenos contactos no significa tener convencida a la ciudad. Las relaciones empresariales pueden llenar una mesa; llenar de confianza una colonia es otro asunto.
Porque los ciudadanos no tienen por qué emocionarse con el directorio telefónico de nadie.
Claudia Rivera Vivanco aparece con 8% de preferencia y 8% como buena candidata. Otra vez en el panorama, otra vez con posibilidades de buscar una oportunidad y otra vez con su paso por el Ayuntamiento como parte inevitable de la conversación.
Los cuestionamientos por seguridad y ambulantaje durante su gestión no desaparecen porque cambie la temporada electoral. Si quiere volver, tendría que explicar qué haría distinto.
La perseverancia se reconoce, Claudia, pero la boleta tampoco es programa de recompensas: juntar participaciones no da una alcaldía gratis.
Liz Sánchez tiene 2% de preferencia y 5% como buena candidata. A mí me parece de lo más rescatable del PT por su oficio territorial. Sabe caminar y hacer presencia, aunque esos números muestran que le falta convertir ese trabajo en mayor respaldo capitalino.
Una cosa es conocer el terreno y otra que el terreno te dé los votos. Pero oficio, tiene.
Rodrigo Abdala aparece con 3% de preferencia y 14% como buen candidato, aunque ya declaró que no buscará un cargo rumbo a 2027. Lo siguen poniendo en la conversación electoral cuando él ha dicho que su prioridad está en otra parte. Hasta para bajarse de una carrera hay que conseguir que dejen de anotarte.
Alejandro Carvajal obtiene 3% de preferencia y 7% como buen candidato. Su identificación con las bases morenistas forma parte de su trayectoria, pero la candidatura capitalina todavía se ve lejana en esta medición.
En Morena, como en muchos partidos, llevar años esperando no garantiza que algún día te toque la ventanilla.
Por eso me parece interesante lo de Gabriela: está construyendo una posibilidad desde la cercanía, con números que permiten tomarla en serio y una presencia territorial que merece seguirse.
Sí, es tiempo de mujeres. Y esa frase cobra sentido cuando hay mujeres dispuestas a escuchar, trabajar y construir respaldo. Ahí tiene Gaby una oportunidad para demostrar su capacidad.
Mientras algunos hacen cuentas sobre quién los conoce arriba, ella tiene razones para seguir encontrándose con quienes viven abajo, en las colonias.
Que nadie se acomode demasiado en la silla. Los poblanos todavía tiene mucho que decir y, por lo que muestra esta fotografía, “La Bonita” tiene con qué dar pelea.
Eso también es Impacto Real.





